viernes, 6 de octubre de 2017

Papá no fue un bala perdida

Desde que la escuché por primera vez, siendo un adolescente, esta canción de The Temptations me gustó mucho, aunque no entendía la letra. Me cautivó esa música estilo funky, tan característico de la Tamla Motowns, con el protagonismo de un bajo que moldea el ritmo a golpes como de martillo, los riffs de guitarra haciendo el contrapunto melodioso y ese coro de voces negras, desde la más grave y gutural hasta la increíblemente aguda como la de un castrati del Barroco, me dejaron y me siguen dejando impresionado, porque todavía me gusta esa canción y aun conservo el viejo disco de vinilo.

Pero la letra no era tan chispeante como la música. Papa was a rollin´ stone hablaba de un niño que pregunta a su madre sobre la mala fama que tenía su padre, muerto un 3 de septiembre (primera estrofa de la canción). Y tal historia, desde entonces, me hace recordar al mío, ya también fallecido, pero que, al contrario del de la canción, nunca fue un trotamundos. Desde entonces, cada vez que la escucho y nada más comenzar las primeras notas del bajo, asocio esta canción al recuerdo de mi padre pero por un motivo inverso, porque mi papá no fue nunca un bala perdida, sino un padre serio y formal hasta el día de su muerte, y al que sigo echando de menos. Y hoy, cuando descubro versiones tan dignas como la original, no puedo menos que emocionarme como el primer día al escuchar, por enésima vez, esta increíble canción que me sigue trayendo la memoria de mi padre. Disfruten esta versión de Daryl y Train.
 
 

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